La biometría consiste en una técnica mediante la cual se reconoce a las personas gracias al análisis de sus características fisiológicas y de comportamiento.

Puede parecer algo “futurista” e incluso de ciencia ficción, pero esta técnica está a la orden del día incluso en la Customer Experience.

El origen de la biometría se encuentra en China, país donde sectores de defensa y seguridad la implementan en sus dinámicas desde hace años. Desde hace algunos años, no obstante, muchas empresas de otros sectores han visto el potencial de esta técnica y han empezado a utilizarla.

La biometría dentro del marketing

El marketing se ha convertido en uno de estos sectores profesionales donde la biometría ha encontrado su auge. En concreto, muchas empresas la utilizan para mejorar y perfeccionar su estrategia de Customer Experience.

La biometría aplicada al marketing y a la Customer Experience se traduce en la monitorización de los sentimientos de los usuarios ante determinadas fases de la estrategia y determinados estímulos.

Ésta consiste en un paso más allá, una herramienta para poder perfeccionar más la atención a los clientes y los productos que se les ofrecen. Mediante los sistemas biométricos, las empresas pueden analizar y conocer qué tipo de emociones y cómo las sienten sus clientes a la hora de relacionarse con ellos.

Estos datos ayudan no sólo a conocer las respuestas biomecánicas del ser humano ante determinados estímulos, también a perfeccionar el diseño de campañas publicitarias. La biometría permite personalizar aún más la publicidad, el complemento perfecto para el Inbound Marketing.

¿Qué permite la biometría?

Gracias a las distintas herramientas que nos ofrece la biometría, las empresas podrán mejorar la medición de la audiencia, averiguando sus gustos y carácter de forma más sencilla y exacta.

Hace ya algunos años, el DAI, también conocido como Dispositivo de Audimetría Inteligente, surgió como una de las más llamativas y útiles herramientas de biometría. Con ella, las marcas y analistas de audiencia podían saber quién o quiénes habían detrás de la pantalla.

Este sistema incluso les permitió averiguar en qué centraban su atención los usuarios con un análisis de la mirada. De esta manera, los expertos obtenían un perfil de usuario tipo, así como sus gustos y preferencias.

Con estos datos, las cadenas televisivas fueron capaces de adaptar el contenido de los programas, así como la parrilla publicitaria, a los usuarios que la veían en determinadas franjas horarias. He ahí el motivo de por qué en horario nocturno no hay los mismos anuncios que en horario matinal, por ejemplo.

La biometría aún se encuentra en fase muy inicial, es cierto. No obstante, el potencial de esta técnica es evidente y muchas personas se han dado cuenta de ello.

Por este motivo no resulta nada arriesgado afirmar que el sector de los Contact Center está en su mejor momento tanto a nivel tecnológico como conceptual. Las personas siempre han sido su punto central, su objetivo, y éstas ahora también se han convertido en el objetivo de muchos otros sectores.

Biometría, Inbound Marketing,… Las personas y sus sentimientos son cada vez más importantes.

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